La importancia del fósforo en nuestra alimentación diaria

Después del calcio y junto con el magnesio, el hierro y el potasio, el fósforo es uno de los minerales más importantes para nuestro organismo, y las funciones de la estructura del cuerpo humano.

Entre sus principales funciones debemos destacar, que es fundamental para mantener el equilibrio del calcio, y el almacenamiento de la energía en nuestro metabolismo, así mismo el fósforo interviene en la utilización del los hidratos de carbono y las grasas en el cuerpo, en el empleo correcto de la vitamina B, y ayuda al mejor funcionamiento del la función nerviosa y muscular.

Es excelente para combatir la fatiga, regular la temperatura térmica del cuerpo, participa en la formación de muchas enzimas equilibrando el pH de la sangre, y favoreciendo la absorción de las grasas en el intestino, optimizando al mismo tiempo el funcionamiento de los riñones, los nervios y el corazón.

Este mineral está presente en casi todos los alimentos, y su déficit en el organismo puede provocar, dolor, debilidad, cansancio, debilidad en los huesos y los dientes, una pobre flexibilidad articular, falta de apetito y predisposición a padecer infecciones. Si bien no es común su carencia ya que se encuentra en muchos alimentos, suele estar asociado a enfermedades como hipertiroidismo, hemodiálisis, falta de vitamina D o enfermedades renales y alcoholismo.