La mujer francesa, un ejemplo de estilo

Las francesas tienen fama de ser sensuales y sofisticadas. Su estilo es sencillo pero chic y preocupado por la moda. ¿Cómo logran esa imagen tan interesante y atractiva? Veamos si podemos develar algunos de sus secretitos.

  • El cuerpo. Ellas no temen mostrarlo. La francesa tipo usa prendas entalladas y breves pero no apretadas. Son mujeres seguras de sí mismas.
  • La piel. Las francesas ponen mucha atención a su cutis. No temen invertir en productos de belleza (los mejores del mundo son franceses) y usan muy poco maquillaje.
  • La ropa. Ellas prefieren calidad a cantidad: pocas prendas pero de las mejores marcas. Sus roperos son chicos pero cuentan con prendas clave, que suelen ser sueltas en vez de pertenecer a un conjunto. Así pueden lograr un atuendo variado con pocos elementos.
  • Los accesorios. Saben cómo sacarles partido. Usan pañuelos, boinas, broches. No se limitan a los aretes y el bolso.
  • Las tendencias. Las siguen, pero no se convierten en esclavas de ellas. Las prendas más costosas de las francesas suelen ser aquéllas que nunca pasan de moda.
  • La sencillez. Ni demasiado maquillaje, ni demasiados accesorios, ni demasiado perfume.
  • La distinción en la mesa. La mujer francesa disfruta el momento de comer, convirtiéndolo en un ritual. Come y bebe de todo pero en pequeñas cantidades.

Foto: Lalla Chafia