Foulards, complemento multifacético

Foulards

Una opción muy «a la francesa» de llevar un foulard es el de doblarlo formando una cinta tan larga como su tamaño lo permita y anudarla alrededor del cuello, dejando que las puntas caigan a un costado, en el centro frontal o sobre la nuca.

También puede emparejarse las puntas y ensartar un anillo para mantenerlas unidas, o utilizando un prendedor de metal, lo que añadiría feminidad y decoro.

Además de las formas anteriores, muy propias de azafatas y otras chicas para las que el foulard es de uso diario en uniformes o atuendos de oficina, otra forma de usar un foulard es el de convertirlo fácilmente en una blusa sin necesidad de cortar o cocer nada, tal cual se aprecia en la primera fotografía.

Son toda una prenda central para las mujeres musulmanas. En la cultura árabe el llevar el foulard abrazando la cabeza es un símbolo vinculado a su religión y una demostración de fe.

Las ventajas de llevarlo de esa manera es que pueden ser un recurso muy a la mano para aquellas chicas que sufren problemas de calvicie o quienes simplemente tienen el pelo muy corto y un día desean no lucirlo.

Foto: Ge