Endulzantes artificiales no ayudan a bajar de peso

Los endulzantes artificiales no hacen ningún daño al cuerpo que se conozca. Además se ven mucho mejor cuando consideramos los problemas que el azúcar puede causar, porque si consumimos más del quince por ciento de nuestras calorías de comidas y bebidas con azúcar añadido, se pueden incrementar las opciones de tener cambios de humor, caries e incluso nos puede hacer sentir más cansadas.

Los endulzantes artificiales  y la ansiedad

Se podría creer que los endulzantes artificiales, que no causan subidas del azúcar, llevan a que estemos más delgadas, pero eso no es necesariamente cierto. Algunos estudios han descubierto que cuando le ofrecemos a nuestro cuerpo bebidas con endulzantes artificiales, pero no le damos calorías, hacen que esas ganas de comer azúcar real se incrementen aún más. Estos sustitutos pueden no señalar la misma saciedad a las hormonas como lo hace el azúcar, haciendo así que sea fácil comer de más.

Además no existen pruebas de que los sustitutos del azúcar reduzcan el riesgo de tener diabetes. Eso sucede posiblemente porque las personas que consumen endulzantes artificiales usualmente comen mucho azúcar también. Todo esto es porque saben que se «ahorraron» cien calorías al tomar una bebida dietética, entonces deciden ir a comer galletas.

La mayoría de los nutricionistas están de acuerdo en que acabarás sintiéndote más saludable y más satisfecha comiendo un poco de chocolate después de las comidas que comiendo mucho de aquellas comidas endulzadas artificialmente. También debes recordar antes de beber tu café de la mañana que el azúcar sólo te brinda quince calorías por cucharadita, lo que puedes fácilmente quemar durmiendo por trece minutos.

Foto: Gracias a Robert Thomson