El efecto de las líneas paralelas en prendas

Las prendas a rayas pertenecen a uno de los patrones más comunes en diversas tendencias de moda. La clave de hacerla pertenecer a una u otra son los colores que convergen en un solo diseño, el ancho de las líneas y su posición.

Esta última representa toda una estrategia para provocar un efecto de volumen específico a quien las porta.

Se sabe que las rayas verticales en un vestido hacen parecer al cuerpo más largo y delgado que con un vestido de tela lisa, mientras que aquellos que acomoden las líneas en forma horizontal, provocarán un efecto de mayor volumen, es decir, hacer lucir más ancha cintura, brazos, etcétera. (Una alternativa es que ambas posiciones se combinen en un solo diseño, o que las líneas se coloquen en diagonal)

No obstante, hay diseñadores que no temen a emplear ambas posiciones en sus creaciones, y quizás han encontrado una mejor opción el usarlas horizontalmente en prendas sumamente ajustadas al cuerpo, como el caso de los vestidos Hervé Lerge.

Una buena idea es que las líneas combinen dos colores que, aunque contrasten o no, reflejarán más dinamismo a las prendas.

Lo que debes evitar a toda costa en incluir dos prendas a rayas (de colores distintos) en un solo atuendo. Por ejemplo, por cada blusa de líneas beige, amarillo y verde militar, viste una chaqueta o chaleco que en su totalidad sea color beige. De esa manera, resaltas un color de todas las líneas y das oportunidad a complementar con ropa que no desentone.