Cuidados y consejos para plantas de interior

Cómo cuidar las plantas de interior

Por lo general las plantas de interior, suelen deteriorarse si no les brindamos correctamente las condiciones necesarias de riego, aire y abono, con estos consejos podrá detectar cuales son los problemas que le aquejan a las suyas.

Cómo mantener las plantas de interior sanas

Las plantas se mueren más por el exceso de riego que por falta de agua. Para no equivocarte, toca la tierra antes de volver a regar; si está húmeda y se queda pegada a los dedos, no añadas más agua, ni siquiera a las plantas de flor. Durante el invierno, deja que el sustrato se seque un poco entre riego y riego. Más vale quedarse corto que pasarse.

Los efectos que provoca el exceso de riego en las plantas de interiores son las hojas amarillentas, aunque debe tener presente siempre la temperatura, ya que el frío también las pone de ese color.

Las plantas de interior también son propensas a la deshidratación, cuando sucede esto su planta parecerá caída, sin vida, y si la tierra de su maceta se encuentra seca, confirmará la deshidratación de la misma.

Para estos casos los cuidados que le recomendamos es sumergir la maceta en una palangana con agua durante varias horas, para rehidratarla y su composición vuelva a notarse húmeda. Si posee composiciones de turba en sus macetas, recuerde que son difíciles de rehidratar y deberán permanecer más tiempo para que vuelvan a su estado natural.

Las caídas de capullos o flores y frutos,  suelen ocurrir por sequedad en la tierra, o porque se encuentran en un ambiente demasiado seco, sobre todo si se ha cambiado de lugar la maceta. Lo mejor será volver a colocarla en su lugar habitual y recordar mantenerla siempre húmeda, tanto en sus hojas como su tierra. Tómelos en cuenta para que se luzcan siempre bonitas.

El polvo tapa los poros de las hojas e impiden que puedan respirar. Por ello hay que mantenerlas siempre limpias. Pasa un paño humedecido en agua tibia sobre las hojas grandes. Las plantas de hojas pequeñas es mejor pulverizarlas o darles una ligera ducha con agua tibia y siempre que la planta lo admita. Las hojas con pelillos o pelusilla no conviene mojarlas, bastará con que les pases un pincel suave sobre ellas.

Si una de tus plantas empieza a mostrar algún síntoma de enfermedad, lo mejor es separarla del resto o podrían enfermar también. Las flores y hojas secas son un foco de plagas y enfermedades, retíralas en cuanto las veas.

El cambio de maceta y de tierra provoca estrés en una planta, sobre todo si se hace en una época en la que hace mucho calor. Para que la planta sufra lo menos posible, moja bien el cepellón antes del cambio.