Cómo cuidar las violetas

Cómo cuidar las violetas

Las violetas son hermosas flores que se adaptan muy bien en macetas colocadas en balcones o surcando caminos en cualquier jardín, suelen ser las preferidas, porque son muy decorativas y alegres, además de tener un muy fácil cultivo.

La violeta es una planta muy interesante de cultivar en nuestro jardín o en el interior de la casa, ya que tiene importantes características ornamentales y ligeramente aromáticas. Algunos consejos para el cuidado de la planta de violeta pueden ser de utilidad antes de emprender su cultivo.

Cómo cultivar las violetas

Para cultivar violetas necesitamos una posición de semi-sombra pero son bastante tolerantes y rara vez se secan. Ellas necesitan estar protegidas del sol en las tardes de clima cálido, pero si donde vives generalmente hace frío  colócalas a pleno sol. El lugar adecuado es el punto de partida.

Si ya dispones de algunas violetas en crecimiento, o conoces a alguien que tiene, puedes utilizarlas para la propagación de la planta. Simplemente rompe una pequeña sección con raíces, plántalas en una maceta un par de semanas, y luego pásalas al suelo.

En primavera o en otoño es quizás el mejor momento para hacer esto. Este trabajo debe hacerse cada dos años, una vez que tengas tu plantación de violetas. Si tienes semillas, recuerda que el mejor momento de sembrar violetas es en otoño, con una marco frío.

El espacio entre las violetas al momento de cultivarlas es de 25 a 30 cm, en filas o en un patrón mas creativo que se adapte a tu jardín. El suelo siempre húmedo y libre de malezas.

Cómo cultivar las violetas

Riego

El riego de las violetas debe realizar siempre con agua tibia, nunca se debe realizar con el agua muy fría, ya que esto puede provocar que las hojas adquieran manchas de color café oscuro. Necesita un riego regular, en la semana unas 3 veces aproximadamente, y su suelo siempre debe permanecer húmedo, fresco, compacto y calcáreo.

Luz

No es aconsejable exponer la violeta a mucha radiación solar. Esta planta crece muy bien en zonas sombrías pero con elevada temperatura. El exceso de luminosidad produce que las hojas de violeta se quemen y marchiten, adquiriendo una tonalidad amarillenta.

Sin embargo, las violetas necesitan de radiación solar para florecer, por lo tanto es importante encontrar el equilibrio en la exposición a la luminosidad de las violetas. Las violetas que no reciben la radiación solar necesaria no florecerán, o sus flores serán muy débiles.

Humedad y temperatura

El exceso de frío puede afectar a las hojas de las violetas. Temperaturas por debajo de los 12 grados Celsius puede generar que las hojas de esta planta pierdan color y se tornen amarillentas.

Control de plagas

Las violetas se ven afectadas por pulgones, cochinillas o por la mosca blanca, una buena forma de eliminar estos parásitos es rociando durante las primeras horas del día, con un pesticida orgánico en la tierra, no sobre las hojas o flores de violeta.