Nuevas posturas para el parto

Posturas para el parto

Tradicionalmente las mujeres suelen dar a luz acostadas, con sus piernas abiertas. Sin embargo, existen nuevas posturas que la mujer puede elegir a la hora del alumbramiento según su comodidad.

Diferentes posturas para el parto

  • Parto de pie

En antiguas culturas, las mujeres practicaban el parto de pie para que la fuerza de gravedad facilitara la salida del bebé. Algunas variantes de esta postura son sentada o en cuclillas, conservando la posición vertical.

Esta posición es más natural para el feto y evita lesiones en la columna de la madre. Además, la salida del bebé en esta postura facilita la dilatación de la vagina. La única desventaja es que la pérdida de sangre es mayor, por lo que se corre el riesgo de hemorragias.

  • Parto de costado

Algunas madres prefieren reclinarse sobre su lado derecho o izquierdo para dar a luz. Estas posturas le permiten a la madre una mayor relajación y descanso, además de evitar lesiones en el periné.

  • Parto de rodillas

Otra opción para el parto es colocarse en cuatro patas, una posición muy popular entre las madres que sufren de lesiones en la espalda. Esta posición es la que menos lastima la columna y también favorece la zona del periné.

  • Parto en cuclillas

La salida pélvica se abre a su máxima capacidad (entre 1 y 2cm) facilitando la rotación del bebé y el descenso en un parto difícil. Puede requerir menos esfuerzo de puje por parte de la madre. Puede realizarse sobre la camilla o en el suelo.

  • Posturas combinadas

La mejor opción es elegir varias posturas para las diferentes etapas del parto, ya que la madre queda agotada si adopta la misma posición durante mucho tiempo.

No existe una guía para elegir cual postura utilizar en las diferentes fases, simplemente depende de la comodidad y la preferencia de la madre.

Es recomendable repasar con el médico las distintas opciones de posturas para el parto, y descartar que alguna represente un riesgo para el bebé según las particularidades de su embarazo.