Colaborar para que aprenda a dejar el biberón

Dejar el biberón no es algo que el niño pueda hacer de un día para el otro, ya que sería como arrebatarle un tesoro de la noche a la mañana, por lo tanto sería razonable proceder de determinadas maneras para que no se convierta en una misión imposible.

  • Es ideal esperar que el niño cumpla un año e ir incorporando en el desayuno o en la mesa el vaso con boquilla, para que se vaya adaptando.
  • De a poco y a partir de los 8 o 9 meses se puede ir alternando el vaso con el biberón para proveerle de líquidos, luego retiramos el biberón del medio día, luego la de la tarde y por último la de la noche, es necesario que el niño investigue y le tome cariño al vaso o la taza al igual que al resto de los cubiertos.
  • No debemos ejercer presión para que deje el biberón, seguramente cuando beba en una taza o vaso desparramará el líquido, no hay que enojarse, es parte del aprendizaje y la investigación de lo nuevo que le estamos ofreciendo.
  • Como para los niños la vida es un juego, es lo que debemos intentar al dejar el biberón, por lo tanto enseñarle jugando, como diciendo… » que delicia el zumo de este vaso» para captar su curiosidad es una buena forma de incentivarlo a que pruebe.
  • En tanto a los utensilios, es mejor que le compremos un vaso o una taza que sean divertidos y de su gusto para que se interese por aprender a utilizarlos.