Bebés y la salida de los dientes

Salida de los dientes

Por lo general para los padres la llegada del primer diente es todo  un gran acontecimiento y el más esperado muchas veces, ya que esto significa que el crecimiento de nuestro bebé es el adecuado y está haciéndose grande.

Los dientecitos de los bebé suelen comenzar a salir alrededor de los 5 meses, los incisivos centrales inferiores suelen ser los primeros en salir, seguidos entre cuatro y ocho semanas, después de los cuatro incisivos superiores (centrales y laterales) y, aproximadamente un mes después de los otros dos incisivos inferiores. A continuación suelen salir los primeros molares seguidos de los caninos.

Los primeros dientes del bebé

Aunque las fechas de la salidas de los dientes varían de un niño al otro, y cada bebé tiene un particular ritmo de desarrollo el patrón aproximado de los mismos por orden de aparición suelen ser:

  • El primer diente sale entre los 6 y los 8 meses, en este caso es el  incisivo central inferiores.
  • El 2º aparece entre los 8 meses y los 1o meses, y es el incisivo central superior.
  • El 3º suele salir entre los 10 y los 11 meses de edad, y suelen ser los incisivos laterales superiores.
  • El 4º sale, entre los 11 y 12 meses, y responde a los incisivos laterales inferiores.
  • El 5º aparece entre los 12 y 18 meses, y estos por lo general pertenece a los molares.
  • Desde los 18 a los 24 meses aparecen los cuatro colmillos.
  • Y desde los 24 a los 3 meses los cuatro segundos molares.

Si a su hijo no le han salido aún ninguno de sus dientes, no se preocupe todavía, esto puede ser una característica hereditaria y no significa necesariamente que vaya mal. Las salidas de los dientes provoca en algunas ocasiones irritabilidad, llanto, fiebre, necesidad de morder cosas duras y frías.

A menudo las encías se inflaman y se vuelven muy sensibles. Para mitigar este malestar intente frotar o masajear suavemente las encías con los dedos. Los aros molares también pueden ayudar, pero deberían estar hechos de caucho duro, los mordedores que se meten en el congelador suelen endurecerse mucho y pueden provocar más dolor que alivio.

Los analgésicos que se aplican sobre las encías no son necesarios ni útiles, puesto que permanecen muy poco tiempo en la boca del niño. Si su hijo parece tener muchas molestias o le sube la fiebre sobre 38 lo más probable es que estos síntomas  no se deban a la dentición sino a otro problema y debería acudir de inmediato al pediatra.