Trucos para que tus sandalias sean cómodas

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En los meses más cálidos en general, pero también en cualquier otro, podemos sufrir de las incomodidades de ponernos unas sandalias que son muy duras para nuestros pies y nos producen raspaduras, dolores, ampollas y hasta nos pueden hacer sangrar dolorosamente.

Pero existen tácticas para hacer que se adapten mejor a nuestros pies y no nos hagan sufrir demasiado.

Mejorar la comodidad de las sandalias

Una de las mejores estrategias para hacer que tu calzado veraniego se adapte y se sienta mejor en tus pies es antes de pasar un día entero con tu nuevo par de sandalias de cuero, te las pongas y pongas tus pies con ellas dentro de un cubo con agua y después volver a salir, o en el peor de los casos rociarlas con una botella de agua que tenga un dispensador.

Esta táctica hará que tus zapatos se sientan más suaves y se vayan formando alrededor de la forma de tus pies. Sólo te las debes dejas puestas hasta que sientas que el cuero se ha secado y así será más eficiente el cambio de su forma. Si el cuero es muy duro, además de agua les puedes poner alcohol, que es un elemento que ayuda a que hasta las tiras más duras de esta material ceda un poco y se adapten a la forma del pie.

Lo mejor es que primero trates poniendo un pequeño pedazo de estas tiras en agua, que no sea muy visible, para que veas que el material no se va a desteñir, y después de que las pongas totalmente en el agua, sécalas un poco con una toalla porque deben estar mojadas, pero no escurriendo agua. Y si las sandalias son muy delicadas o muy costosas, intenta hacer esta operación con un líquido tradicional especial para el cuero.

Foto: Gracias a foot.dude