Sobreprotección, errores que cometemos los padres, parte I

Todos los padres queremos de una manera u otra que nuestros niños no sufran y se sientan verdaderamente bien, es por eso que a veces nos equivocamos sobreprotegiéndolo y pensamos que el es muy débil.

Un error muy común que cometemos es el de bañarlo todos los días o cada vez que el niño se ensucia. Está claro que la higiene es sumamente importante, no obstante no debemos caer en la obsesión, en muchos casos el baño forma parte de un ritual necesario y cotidiano antes de irse a dormir, de esta forma no habría nada que objetar, ya que es un hábito más que saludable y está muy bien que el niño lo adquiera. Además es un buen momento para compartir con los padres.

Ahora un niño de un año, a menos que venga a casa de la plaza tapado de tierra y barro no necesita pasar por la bañera a diario. Mientras que su colita esté limpia, y mantengamos cuidados de que no se irrite ni se lastime, sobre todo cuando le cambiamos el pañal, y se lave las manos antes de comer, o los dientes, el baño es algo que podemos alternarlo como a los padres nos quede cómodos, y no necesariamente correr a bañarlo todos los días y a cada rato.

De todos modos el baño es una manera de relajarlos cuando se encuentran sobresaltados y excitados y es un muy buen método luego de un gran día completamente agitado.