Herencias del bebé, cuestiones genéticas

Cuando llega un bebé a la familia es natural que los padres se pregunten a quien se parecerá, que rasgos heredará de cada uno y cuales serán sus cualidades.

Los padres comenzamos a hablar o caminar pronto y nos preguntamos si nuestro pequeño será capaz de hacer exactamente lo mismo, lo cierto es que no hay ningún gen que determine ésta situación, lo que si es verdad, es que existe una cierta disposición genética a que el niño tenga una maduración temprana del sistema nervioso y por lo tanto comience a caminar más rápido que otros bebés de su edad.

Por otro lado nos preguntamos por su altura, y la población cada día trae al mundo niños más altos, a pesar de que sus padres no superan el metro setenta, lo cual ocurre porque la razas e va mejorando, y en parte puede deberse a la genética que traiga consigo el pequeño.

Así mismo muchas veces no tiene nada que ver con la herencia genética,  sino al entorno en el que se cría el niño, una buena alimentación y una dieta equilibrada, puede permitirle un desarrollo diferente, es por eso que las nuevas generaciones han desarrollado una posibilidad genética que muchas veces los padres tuvieron latente y que no pudieron obtener por no tener las posibilidades a acceder a las condiciones propicias de una alimentación saludable, y no se les permitió desarrollar más altura.