Niños inquietos, hiperquinéticos o dispersos

Debemos tener en cuenta que no es lo mismo un niño inquieto que uno hiperquinético, o disperso y con síndrome de atención deficitaria, los padres muchas veces nos preguntamos cuales son las diferencias, ya que esto acarrea problemas de conducta, y no es lo mismo un niño inquieto y travieso, que el que padece de SAD o ADD (síndrome de atención deficitaria o, desordenes de atención y dispersión.

Un niño hiperactivo tiene actividades que para los padres nos resultan muchas veces insoportables, pero que para su edad son absolutamente normales y no necesitan ni terapia ni ningún tipo de  medicación, ya que se considera por los especialistas natural que el niño toque o quiera descubrir todo aquello que lo rodea, por lo tanto que explore las cosas que le llaman constantemente la atención.

Este tipo de niños sanos, se mueven constantemente, buscan tocan y pareciera que jamás van a quedarse quietos, pero deja de ser normal cuando el niño llega a los diez años y sigue teniendo los mismos comportamientos que tenia a los dos o tres años.

Hay estudios que establecen que un cinco por ciento de los niños, sobre todos los de sexo masculino, que poseen inconvenientes de conducta, relacionados con sus comportamientos, y es allí donde los padres debemos intervenir para delimitar si es inquieto, activo, o movedizo e hiperactivo. Sobre todo porque los dos últimos necesitan de terapia y tratamientos, donde la familia es fundamental, al igual que los maestros y todo el grupo de profesionales que elijamos para ello. Es necesario evaluar todos sus comportamientos, y si se extienden por más de dos años, el profesional sabrá como guiarnos para llevar adelante este inconveniente de nuestro pequeño.