Consejos para relajar al bebé, masajes infantiles

Masajes relajar al bebé

A los bebés mientras más pequeños son más les gusta que los padres le demuestren su afecto mediante caricias, y los masajes son excelentes, sobre todo cuando padece de algunos problemas pasajeros, como dolores de tripa, falta de sueño, gases o estreñimiento.

Para estos casos en los que estamos seguras, de que esa inquietud no se debe a ningún tipo de enfermedad, y que nuestro pequeño bebé esta bien, nada mejor que unos buenos masajes infantiles, para relajarlo e intentar que consiga prontamente un buen descanso.

Cómo dar masajes infantiles

En general conocemos bien el cuerpo de nuestro bebé, y mediante suaves caricias en las zonas afectadas masajeando con cuidado podemos calmar al pequeño y aliviarlo, para favorecer la circulación y su respiración. Lo único que debemos tener presente antes de practicarle un masaje a nuestro bebé, es que no debe ser en contra de su voluntad, si el niño verdaderamente se pone molesto y no quiere, no debemos insistir.

Los masajes lo calman y además le dan mayor resistencia a sus órganos, otorgándole al bebé tranquilidad al momento de llegar al sueño, esto hace que ese bebé posea un desarrollo psíquico positivo y muy saludable. A ellos les gusta en contacto con la piel, pero mediante los masajes intervienen todos sus sentidos no olvidemos que son muy perceptivos, en el olfato, la audición y la vista.

En su mayoría el momento óptimo para realizarle un masaje es entre toma y toma de leche para que no tenga el estómago demasiado cargado y además no esté llorando justamente porque tiene mucha hambre. Por otro lado hay que recordar que la temperatura ambiente debe ser cálida, entre 25 y 38 grados, ya que le quitaremos toda su ropa.

La superficie donde lo coloquemos para realizar los masajes debe ser suave y confortable, se puede utilizar alguna crema para bebés de aroma suave para colocarnos en las manos y luego sobre su cuerpo, y recordar que hay que deslizar las manos y las yemas de los dedos, firmemente pero sin ejercer presión.

Esta sensación agradable, si se realiza siempre, forma parte de una rutina donde el sabrá que después de bañarlo, y antes que de mamá vuelva a vestirlo le proporcionaran este momento tan relajante y agradable para él. A la mayoría de los pequeños bebés les encanta el contacto físico, sobre todo con sus padres, es por ello que les recomendamos este importante ritual que les produce un efecto calmante, relajándolos antes de llevarlos a dormir.