¿Porque debemos sujetar la cabecita de nuestro bebé?

Muchas veces nos habremos hecho esta pregunta, y la respuesta no es muy rebuscada, es simplemente porque el tamaño de la cabeza de un bebé recién nacido es de mucho mayor peso y tamaño que el resto de su cuerpo.

Al ser de un mayor tamaño, el bebé recién nacido no cuenta con la fuerza suficiente como para poder sostenerla por sí mismo, sobre todo en los músculos del cuello y de la espalda. El bebé cuando lo tomamos en brazo al no tener estas capacidades desarrolladas, ya que recién alrededor de los 3 meses podrá sostenerla por si solo, se siente molesto y verdaderamente lo pasa mal, si no se la sostenemos nosotros.

La manera más sencilla de levantar un bebé es tomarlo con la palma de una de las manos por la espalda y sostener su cabeza, y la otra mano en la colita para poder sostener correctamente su espalda. Otra posición que a los bebés les encanta es que los tomemos y posemos su cara en nuestro hombro, pero también allí no debemos de dejar de sujetar su cabeza, para evitar que la misma se vaya para atrás.

Por otro lado notaremos que muchas veces los primeros meses el pediatra le suelta la cabeza, por unos segundos en los controles, y esto no es para alarmarse, ya que lo hace para ir comprobando como va madurando la fuerza que el niño adquiere en su cuello y en su espalda, además que el especialista sabe perfectamente hasta donde llegar y jamás lastimaría a nuestro bebé.

Lo que si cabe destacar es que nosotros no debemos imitarlo. Lo mejor que podemos hacer para ayudar a fortalecer la musculatura de la espalda de nuestro hijo, es ponerlo todos los días un rato boca abajo, siempre bajo nuestra vigilancia.

Foto: Gracias a Sellers Patton