Consejos para que niños coman sin protestar

Hacer que los niños coman sin problema

Darle de comer a los chicos platos que se coman sin discutir y con total agrado es una labor extremadamente complicada que llena a las madres de preocupaciones. Para ayudar a esas madres, os traigo algunos consejos para hacer comidas que les sean mas agradables.

Trucos para que los niños coman sin problemas

Cuando tengas una hora para cocinar algo especial, dobla la receta y así tendrás lo suficiente para refrigerar o congelar otra cena. Muchas recetas saben aún mejor cuando se recalientan. Lo mismo se aplica para estofados, en los que debes intentar utilizar muchos vegetales y sólo un poco de carne magra, y las sopas; los ingredientes parecen mezclarse mejor cuando pasa un día o dos.

Con los ingredientes correctos a la mano, puedes hacer una comida maravillosa sin tener que salir de compras. Lo esencial incluye pastas, arroz, patatas, cebollas, una variedad de vegetales enlatados o congelados, fríjoles enlatados, salsa de tomate, aceite de oliva o canola y queso. Un ejemplo: mientras se pone a hervir el agua para la pasta, corta algunas cebollas y saltéalas en un poco de aceite; luego calienta un poco de salsa para espagueti en el microondas. Puedes agregar un poco de brócoli congelado si tus hijos se lo comen.

Las ensaladas verdes prelavadas y las bolsas de zanahorias baby hacen más fácil el agregar vegetales a cualquier comida. No lo pienses mucho a la hora de utilizar vegetales congelados, porque a veces los frescos nos parecen que saben mejor y son más atractivos, pero no necesariamente tienen más vitaminas y minerales que los congelados.

Es muy fácil sobreestimar el tiempo que toma el preparar una comida, en especial si cortas los vegetales, paras para poner la ropa en la lavadora y echarle agua a las plantas para luego regresar a la cocina. La próxima vez que vayas a preparar una de las cenas favoritas de tu hijo, mira el reloj y no te detengas hasta cuando hayas acabado y escribe el tiempo total junto a la receta para futuras referencias. Organiza las recetas en orden del tiempo que duran en prepararse y así descubrirás que tienes más opciones de las que creías.