Reformar zapatos para que queden como nuevos

reformar zapatos

Existen algunos zapatos que ya sea porque están de alguna forma desgastados, porque no nos gustaron por algún motivo o porque creemos que todos nuestros conocidos ya los conocen, los dejamos dentro del clóset y nunca más los volvemos a sacar. Pero ya sea por incomodidad, daño en el cuero o el tacón o simplemente porque nos parecer monótonos, todo tiene un arreglo y una visita fácil a la zapatería para hacer unas cuantas modificaciones nos dejarán estrenando por reformar zapatos.

Reformar zapatos viejos

Un buen cambio que le puedes hacer a un par de zapatos que no te pongas es elevarle o rebajarle el tacón, aunque generalmente no lo puedes hacer más de dos centímetros más altos o más bajos, es una diferencia que se puede ver y, aún más importante, sentir, en caso de que la razón para que los hayas abandonado sea el tacón. Ese pequeño arreglo te costará entre diez y treinta euros.

Para un cambio más extremo lo que puedes hacer es cambiar el tacón por completo, ya sea poniéndole uno más ancho o más delgado, cambiará la forma como se sienten y parecerán zapatos diferentes. Este cambio es un poco más costoso ya que va aproximadamente entre los treinta y cincuenta euros. Por ese mismo camino puedes cambiarle las puntas y hacer que unos zapatos redondos sean puntudos y viceversa. Esta modificación vale entre unos treinta y cien euros.

Otro cambio popular es el de teñir los zapatos. Las pieles y las telas son lo mejor para teñir, porque otros materiales como gamuza y los sintéticos no son muy buenos manteniendo el nuevo color. Además es posible pasar de colores claros a los oscuros y sólo cuesta entre 25 y 50 euros. Otro cambio importante es convertir botas altas en botas al tobillo y su precio varía por factores como los forros, las cremalleras o el material.