Cómo prevenir las regurgitaciones

Reducir la regurgitaciónLa alimentación del bebé es uno de los retos más importantes y a menudo desconcertante que debemos afrontar los padres, por lo que los consejos o conocimientos que podamos adquirir durante el embarazo y cada vez que se nos presenta algo desconocido, son muy importantes para hacer de este momento, un instante placentero y de comunicación con nuestro hijo.

Regurgitar, es otra de las constantes que sucede durante la lactancia, a veces se debe a que el niño ha comido de más de lo que permite su pequeño estómago, a veces se presenta cuando se le sacan los gases, puede ser fastidioso, pero no debe ser motivo de preocupación, ya que es muy normal que suceda.

Hay que tener en cuenta la diferencia que hay entre regurgitar y vomitar, cuando el bebé regurgita no lo percibe, pero cuando vomita expulsa violentamente los alimentos que ingirió. Aunque evitar que regurgite es prácticamente imposible.

Algunos consejos para reducir la frecuencia de las regurgitaciones

  • Convierta las tomas en una experiencia, placentera y relajada.
  • Evite interrupciones, ruidos repentinos, luces brillantes, y distracciones, mientras alimenta a su bebé.
  • No alimente al niño mientras esta acostado.
  • Coloque al bebé en posición vertical apenas termina de alimentarlo.
  • No zarandee al bebé ni juegue vigorosamente, con él después de darle de comer.
  • Intente alimentarlo antes que este muy hambriento.
  • Si le da el biberón, asegúrese de que el agujero de la tetina no es ni demasiado grande ni demasiado pequeño (si es adecuado deberán caer unas pocas gotas al voltearlo). Esto evita que el niño trague aire sin necesidad.
  • Eleve la cabecera de la cuna (no utilice almohadas) y coloque al niño siempre boca arriba para dormir, así tendrá la cabeza más alta que el estómago, y no podrá atragantarse ni ahogarse en caso que esto suceda mientras este dormido.

Y recuerde sobre todo consultar con su pediatra, en el caso que suceda constantemente y las regurgitaciones sean abundantes o vómitos luego de alimentar al niño.