Vivir juntos… algunas cosas cambian

mudandose juntos
Según dicen los expertos, más de la mitad de las mujeres han vivido con sus parejas antes de cumplir los treinta años. Y es que cuando estás enamorada, todo encaja perfectamente, porque al mudarse juntos ahorran dinero en las facturas, tu persona favorita siempre está al lado tuyo para cuando quieras hablar y, claro, puedes tener sexo cuando quieras

Cómo cambian las cosas al vivir juntos

El amor no resuelve los problemas de dinero. Puedes ahorrar mucho en el pago de la renta, a no ser que se hayan mudado a un lugar más grande y más costoso. Pero los problemas de dinero son inevitables, hasta el punto de que el setenta por ciento de las parejas acepta haber tenido discusiones debido a las finanzas.

Deben decidir cómo manejar esos problemas financieros. Si uno de los dos gana más que el otro, esa persona deberá contribuir proporcionalmente con las facturas. Una gran cantidad de parejas dividen los asuntos de dinero muy tradicionalmente en donde él maneja las inversiones y ella de las cuentas y de los gastos diarios. Sin embargo, cada pareja debe pensar las cosas de la forma como sea más conveniente para los dos.

El sexo va a cambiar. De acuerdo a varias encuestas, las personas que viven juntas, pero no están casadas, reportan la mejor frecuencia en el sexo. Y eso es algo bueno, pero lo malo es que va perdiendo su calidad. Otros estudios indican que el 58 por ciento de las parejas que están casadas o que han vivido juntas por menos de tres años reportan vidas sexuales muy excitantes, lo que contrasta con sólo el 29 por ciento que dice lo mismo después de diez años de relación.

Si las cosas básicas de la relación se encuentran allí como la confianza, los valores compartidos y la buena comunicación; no te rindas cuando encuentres un problema.

Para continuar con una buena relación se recomienda crear un sistema de soporte de amigos y miembros de la familia en el que puedan contar como pareja.

Una de las mejores cosas de vivir con la pareja es que te puedes ir a la cama de mal humor, pero lo más posible es que cuando despiertes te sientas feliz de saber quien despierta a tu lado.

Foto: HAMED MASOUMI