El comportamiento de un niño agresivo

Agresividad Infantil

Algunos niños suelen ser agresivos por naturaleza, y esto comienza a manifestarse luego de haber cumplido el año, ellos quieren controlar absolutamente todo lo que ocurre a su alrededor.

Consejos para tratar con niños agresivos

En estos casos cuando no consiguen lo que quieren transforman su energía en violencia, dando patadas golpes y mordiscos. ¿Esta descripción se ajusta a su niño? En tal caso como padres, debemos fijarle límites firmes y consistentes, además de seguirlo de cerca. Este tipo de niños necesita canalizar sus energías mediante ejercicios y juegos, y cuando se esté relacionando con otros niños de su edad, debemos cuidarlo y enseñarle a comportarse correctamente con sus pares.

Recompénsalo por su buen comportamiento. En lugar de darle tu atención solo cuando se comporte mal, procura «pillarlo portándose bien». Cuando le pida a otro niño que le deje subirse un rato al columpio en lugar de empujarlo, elógialo por haber expresado verbalmente lo que quería («¡Qué bien le pediste que te prestara el columpio!») y, con el tiempo, se dará cuenta del poder de sus palabras. Elógialo cada vez que puedas y pronto se dará lo importante que es el buen comportamiento. Incluso le puedes ofrecer una pegatina cada vez que te ayude a ordenar su habitación.

Algunos padres, suelen referirse con muchísimo orgullo a que sus hijos son «duros» lo que el niño puede interpretar como que tiene que pegar y morder para obtener la aprobación de sus padres. Contrariamente en otras familias el estallido agresivo de un niño, a veces es tomado como un signo de que se conducirá de mala manera en la vida. Y con el compromiso que los padres asumimos de que debemos corregir este tipo de situaciones lo antes posible solemos castigar con «mano dura», pero de este modo estamos olvidando que al niño que se le trata de esta manera, seguramente acabará creyendo que es así como debe tratarse a la gente, cuando no le guste como actúan.

Por lo tanto este tipo de reacción por parte de los padres puede terminar forzando su agresividad. La mejor forma de enseñarle a un pequeño niño a controlar estas rabietas e impulsos agresivos es actuar con firmeza y coherencia cuando se porte mal. Así mismo debe recibir un buen ejemplo tanto de los padres como de los hermanos.