Consejos a la hora de regar las rosas

Las rosas crecen mejor cuando tienen las condiciones climáticas adecuadas para que te muestren toda su belleza, que incluyen un mínimo de seis horas de sol cada día y una tierra que esté húmeda y que haya sido enriquecida con abonos vegetales que le den la clase de alimento que necesitan. Tal vez la cantidad de agua que debes ponerles es una de tus mayores dudas, que a continuación te resuelvo.

La mayoría de rosas crecen adecuadamente si reciben alrededor de 300 centímetros cúbicos de agua cada semana, durante la época en la que están creciendo, claro que todo depende de la clase de terreno que tengas. Por ejemplo, los jardines que tienen un terreno un poco más arenoso necesitan un poco más de agua que aquellos que tienen una mayor cantidad de arcilla.

Para mantener las pestes y las enfermedades lejos de tus rosas, y además no gastar tanta agua, te recomiendo utilizar de esas mangueras tipo ducha regando la tierra directamente y si tienes la mezcla de hojas y paja hará que su evaporación sea aún más lenta. Así que haz que no salga mucha agua, así irás regando lentamente la tierra y el agua se absorberá más efectivamente.

Los aspersores o rociadores puedes ser muy problemáticos a la hora de regar las flores, porque estos envían el agua hacia el aire, regando primero la planta y después el suelo. Cuando las hojas de las flores se humedece, en especial en las horas de la noche, pueden llegar más fácil las enfermedades y hacer que los hongos crezcan allí. Además en los días soleados y más calientes, el agua de los aspersores posiblemente se evaporará antes de que alcance la tierra.