Hacer un invernadero en casa

Cómo hacer un invernadero en casa

Si eres amante de la jardinería, puedes tener tu propio invernadero en el patio de tu casa, es cuestión de elegir ejemplares de fácil propagación para comenzar y luego dedicarte a aquellas especies que son un poco más difíciles y requieren de más cuidado.

Solamente es necesario contar con un espacio, aún cuando sea pequeño que conste de mucho sol, lo que sí destacaremos es que debes poseer suficiente lugar para colocar unas simples mesas de cultivo y siembra.

Para que todo prospere como corresponde, el espacio debe poseer una muy buena iluminación natural, es por eso que en su mayoría casi todos los invernaderos poseen paredes transparentes y de fácil acceso, así como la debida protección de setos, plantas altas, vallas, enrejados y muchas veces uno de sus lados se encuentran resguardados con árboles.

La posibilidad de crear un pequeño invernadero es la mejor forma de poder disfrutar de tus plantas sobre todo en épocas invernales que es cuando el tiempo no suele acompañarnos en algunos cultivos. Busca ese pequeño rincón del jardín donde poner un pequeño invernadero, y lucirte con todas tus plantas.

Un invernadero en el jardín

Para hacer un invernadero en el jardín se necesitan los siguientes materiales:

•Una mesa en desuso: Busque una mesa rústica de esas que se ocupan en los asados o cualquier otra que no se ocupe en invierno. También servirá una banca de no menos de 30cm de ancho.

•Varillas de mimbre: Consiga unas ramillas de mimbre, de al menos un metro de largo. Límpielas y corte sus brotes. Estas varillas servirán para sostener al plástico del invernadero. Coloque sus extremos en los bordes de ambos lados de la mesa, formando arcos, y afírmelos con clavos enterrados y doblados, de manera que queden bien sujetos.

•Plástico transparente: Luego cubra los arcos con un plástico transparente suficientemente grueso, como para que no se rompa con las varillas. Corchetéelo a todo lo largo en uno de los costados.

•Las plantas: Una vez corcheteado el plástico por un lado, coloca en el interior de los arcos, sobre la mesa, las cajitas con almácigos que están fuera de la casa (los que quepan en tu invernadero), los maceteros con plantas delicadas y las matitas que te interesa cuidar

•Abre fácil: El otro costado del plástico se sujeta a las varas de mimbre con perritos para ropa, para que sea más fácil destapar el invernadero de vez en cuando, especialmente en días soleados. Así su plantitas podrán respirar aire renovado y fresco cuando el clima lo permita.

También necesitará levantar el plástico cada vez que riegues. Se recomienda hacerlo con cuidando para que la tierra permanezca húmeda, pero no empapada. Pronto, cuando las plantas hayan crecido, estará muy orgulloso de su obra.