Cómo cuidar un cactus

Cómo cuidar un cactus

En alguna oportunidad hemos hablado de lo lindo y exótico que puede resultar decorar nuestro jardín con un cactus. Lo cierto es que son plantas que necesitan de cierto cuidado y un riego especial, para lucir lindas y aprovechar mejor sus épocas de floración.

Estas plantas se caracterizan por sus hojas carnosas, y la mayoría posee púas en las mismas que le permiten sobrevivir a extensos períodos de sequías sin mayores inconvenientes, gracias a su capacidad de acumular agua en sus tallos, hojas o raíces.

Los cactus han cobrado cada vez más importancia en la decoración tanto de interiores como de exteriores de numerosos hogares. Tienen las más variadas formas, tamaños y sus flores resaltan con su belleza entre la agresividad de las espinas.

Cuidados específicos para los cactus

La luz y el calor son imprescindibles para su desarrollo, además de otros cuidados básicos.

Riego

Como sus características están dadas para la falta de agua, el riego debe ser espaciado, con una o dos veces al mes alcanza, cuando la tierra de su superficie esté verdaderamente seca, y se debe evitar al regarlas que el agua toque la planta en sí misma, para que no se deteriore. En épocas de invierno y otoño, se debe disminuir considerablemente el riego porque no lo necesitan demasiado.

Hongos y enfermedades

Al igual que el resto de las plantas los cactus necesitan ciertos cuidados para combatir las plagas y enfermedades que pueden atacarlos.

Los hongos en estas especies suelen manifestarse con una pelusa blanca y se deben al exceso de humedad que puede haber en el ambiente.  Para que desaparezca, deberemos ubicarlo en un lugar mas aireado y aplicar un fungicida adecuado. Cualquier otro tipo de plaga que ataque al cactus necesitará de un funguicida determinado, para eso, nada mejor que acudir a personal especializado.

También puede padecer de cochinilla, que aparecen como bultos de color pardo, para combatirlos deberá rasparlos y aplicar una solución jabonosa preparada con jabón blando e hidróxido de carbono, alcohol de quemar diluidos, y podrá recuperar sus especies de cactus, manteniéndolos libres de plagas y hongos que los deterioren y puedan secarlos.

Trasplante

Si queremos plantarlos nosotros mismos, lo podemos hacer a través de semillas. El suelo a utilizar debe permitir un buen drenaje y ser permeable. La siembra se llevará a cabo en recipientes pequeños en cuyo fondo pondremos un poco de arena y luego el sustrato elegido (se puede comprar ya listo para este tipo de plantas).

Se esparcen las semillas de cactus y sobre estas otro poco de arena. Cuando comiencen a crecer, se podrán pasar a macetas, teniendo especial cuidado en no dañar las raíces.

Otra forma más sencilla de formar nuevas plantas es a través de esquejes. Solo debemos cortar una rama de cualquiera de nuestros cactus, dejar que cicatrice y luego volver a plantarlo.

Por mas que estás plantas son muy resistentes, para que nos muestre todo su esplendor, es necesario abonarla.