Cuidado de los ojos de nuestro bebé

Lagrimal bloqueado en bebés

En algunas oportunidades, hay bebés que nacen con uno o los dos lagrimales parcial o totalmente bloqueados. Estos suelen abrirse alrededor de la segunda semana , cuando el niño comienza a producir las primeras lágrimas, en tanto , se produce un lagrimeo líquido un poco mucoso, las lágrimas en vez de drenarse a través de la nariz, empezarán a caer por los párpados, esto no es doloroso y los conductos suelen abrirse sin necesidad de tratamientos.

Obstrucción lagrimal en el bebé

Si los conductos lagrimales siguen bloqueados sin dejar que las lágrimas drenen como deberían, es posible que se infecten. Estas infecciones producen una secreción, blanquecina en la comisura de los ojos, las pestañas se vuelven pegajosas y es posible que al secarse se peguen entre sí, mientras el bebé duerme y luego le resulte imposible abrir sus ojitos.

Esto suele tratarse con gotas o pomadas indicadas por el pediatra después de examinarlo, a veces basta con limpiar el ojo del lactante con un poco de agua estéril embebida en una mota pequeña de algodón. Debe utilizar una sola vez y luego tirarlo, usando uno nuevo cada vez que higienice los ojos de su hijo.

Este tipo de infecciones pueden ocurrir varias veces durante los primeros meses de nacido su bebé, en muy pocas ocasiones el bloqueo de los lagrimales requiere intervención quirúrgica.

Tratamiento

Puedes masajear el área varias veces al día, para abrir dicho conducto. Primero, debes lavarte las manos con agua y jabón. Luego, coloca tu dedo índice en la parte lateral de la nariz del bebé y realiza un masaje descendente hasta el extremo inferior de la nariz. Puedes aplicarle compresas calientes sobre el ojo para favorecer el drenaje y aliviar cualquier molestia.

Si la infección se ha desarrollado como consecuencia de la obstrucción de los conductos nasolagrimales, el pediatra recetará gotas oculares antibióticas o una pomada ocular antibiótica para tratar la infección. Debes saber que los antibióticos no eliminarán la obstrucción. Una vez que la infección remita, podrás seguir masajeando los conductos nasolagrimales del pequeño de la manera indicada por el pediatra.

En el caso de no presentarse ninguna mejoría, puede necesitarse un procedimiento con sonda para abrir el conducto, lo cual puede requerir anestesia.

Generalmente, la obstrucción del conducto lagrimal congénita desaparece por sí sola cuando el bebé cumple 6 meses, pero si no sucede así, se necesitará un tratamientos para tener buenos resultados.