Poner tu casa a prueba de niños

a prueba de ninos
Si tienes un niño entre uno y cuatro años sabrás lo difícil que es mantenerlos siempre a la vista y bajo vigilancia, así como lo curiosos e interesados que se muestran hasta a los más mínimos detalles del hogar. Es por eso que es muy importante que pongas algunas cosas de tu casa a prueba de niños, para que la experiencia de descubrimiento de tu hijo no se vea nublada por algún accidente o alguna herida que le pueda ocurrir.

Es una buena idea proteger los enchufes eléctricos con recubrimientos especiales. Sin embargo, los pequeños cubrimientos que se ponen en el enchufe pueden ser sacados fácilmente y terminar en la boca de tu hijo. Si puedes, es mejor reemplazar todo el recubrimiento del enchufe y poner esos que tienen una capa de plástico movible que es más seguro.

Las estanterías de libros pesadas, los armarios y los aparatos de la casa son un peligro real, por eso es mejor que asegures a la pared todo lo que puedas. Empuja los aparatos como los televisores y los hornos lo más lejos que puedas del borde o aléjalos del alcance de tu hijo. Intenta siempre poner los objetos más pesados en las estanterías bajas y objetos más livianos en las altas.

Los bebés empiezan a halar y a sostenerse de los muebles justo después de que empiezan a gatear. Y cuando empiecen a aprender a escalar debes tener mucho cuidado porque algunos niños tienden a escalar estanterías o en los mostradores y de cualquier otra cosa que puedan alcanzar. En especial asegúrate de poner las lámparas de piso detrás de otros muebles para que las bases estén lejos del alcance del bebé.

Foto: subewl