Cuidado del pene después de la circunsición

Posiblemente ya sabes lo que tienes que hacer con el cordón umbilical de tu recién nacido para que se cure bien y no agarre ninguna infección. Con un poco de limpieza, agua, jabón, un buen secado de la parte, una protección en el día a día y un poco de alcohol para limpiarlo de vez en cuando, suele ser suficiente para que sane como debe ser. Pero casi nunca nos hablan de los cuidados de su pene cuando tiene la circuncisión.

Pues te comento que el cuidado de un pequeño pene que ha sido tenido recientemente la circuncisión es en general la misma que con el ombligo y el cordón umbilical. Sólo tienes que mantener la piel de esta parte del cuerpo muy limpia para que haga una correcta curación. Así que el primer consejo es que la laves como parte de un baño normal con un poco de agua y de jabón.

Eso sí, ten en cuenta de evitar una buena cantidad de baños de burbujas o de espuma, ya sea que tu hijo tenga la circuncisión o no, porque esta clase de elementos pueden llegar a ser irritantes y pueden llegar a resecar la piel del pene de tu hijo. Y después de un buen baño y de que le hayas quitado todo el jabón a la piel, debes secarlo todo con mucho cuidado y prestando mucha atención, para que no quede húmedo e impida una correcta sanación.

Los primeros días después de la circuncisión puedes notar que el pene de tu hijo puede verse un poco rojo y con una secreción amarillenta. Esto es una buena señal que indica que esa parte está sanando normalmente. Las infecciones de esta clase de procedimientos no son muy comunes, pero si ves señales como un enrojecimiento que no se va quitando, costras amarillas que tienen fluido o la punta del pene inflamado, lo mejor es que consultes con el pediatra.