El bebé de 8 a los 12 meses

Bebé gateando

Hay mucho para comentar de esta época en la que nuestro hijo ha comenzado a tener autonomía en algunos aspectos de su vida cotidiana, durante estos meses, será cada vez más activo, lo que es verdaderamente un reto para él y para nosotros los padres. El que comience a moverse por sí solo, le dará al niño un poder y control, ya que es su primera experiencia real de independencia física, además de la hermosa sensación que esto significa.

Consejos para cuando el bebé comience a moverse por la casa

Aunque esto sea completamente emocionante, esta etapa estará llena de miedos cuando de separarse de usted como afrontar el comienzo de esta independencia, esto se reflejará claramente cuando ansioso por llegar a puntos donde su dominio antes no se lo permitían, le provoquen llanto al verse alejado de usted.

La movilidad de nuestro hijo es un motivo más que grande para sentirse orgulloso, pero también de mucha preocupación si bien gatear y andar son señales de que él se esta desarrollando correctamente, significa al mismo tiempo que como mamá o papá deberá multiplicarse para velar su seguridad. Para ello debemos acondicionar nuestra casa, como en alguna oportunidad lo hemos dicho a «prueba de niños».

Explorar en esta etapa, suele ser todo un desafío para el niño y nosotros debemos guiarlo y saber que es lo que le permitimos, la casa es un lugar peligroso, por lo que debemos tener siempre presente que cuando nuestro bebé alcance esta etapa de crecimiento las cosas que pueden ocasionar peligro no deben quedar a su alcance.

Una manera muy creativa de alimentar el espíritu de exploración del niño es colocar en la alacena baja de la cocina, objetos que no implique que se rompan, que puedan dañar al niño y permitirle por sí solo que el los descubra.

Cuando llegue la época de primavera el niño querrá explorar  parte del jardín, la sugerencia seria colocar utensilios de jardinería de juguete, para que cuando usted salga al parque él lo imite con sus  juguetes.

Para que el niño aprenda a desplazarse con facilidad, puede colocar almohadones o cojines de diferentes tamaños, colores y texturas, para que de esa manera aprenda a trepar, sin correr riesgo de lastimarse.

Saber cuando acompañarlo o cuando dejarlo actuar por sí solo es parte de la difícil tarea de ser padres, pero el niño por esta época estará lo suficientemente expresivo como para colaborar con usted, así sabe cuando debe poner un límite. Recuerde que cuanto más posibilidades le dé a su hijo de explorar, descubrir, probar y mejorar sus habilidades y nuevas destrezas, más seguro de sí mismo y aventurero será.