Estufas salamadras a leña

Ventajas y desventajas de las estufas salamandras

Estos sistemas de calefacción suelen ser muy decorativos, ya sea una tradicional chimenea o una hermosa salamandra de hierro forjado,  que impacta visualmente de forma agradable, sobre todo porque nos permiten ver como se consumen los leña.

Ventajas y desventajas de las estufas salamandra

Las estufas de leña y carbón tradicionales cobran un protagonismo especial en la decoración frente a otros sistemas de calefacción, por lo que su diseño ha ido evolucionando y actualmente existen multitud de modelos, desde el estilo más convencional hasta modernas estufas de leña de diseño minimalista. Sea cual sea la decoración de tu casa puedes encontrar modelos que se adaptarán perfectamente al estilo de tu salón.

Ventajas y desventajas de las estufas salamandras

La estufa salamandra es una estufa inventada por Benjamin Franklin, la cual fue el primer sistema de calefacción moderno no integrado en la construcción. Permite una mejor regulación de la combustión y mejor control del humo que el tradicional hogar, por lo que también supone un ahorro de combustible.

Tiene el inconveniente de que la combustión se efectúa en el ambiente a calefactar y que, aunque implica un ahorro de combustible, utiliza materiales contaminantes (leña o carbón mineral).

Es una mejora de la tradicional estufa y consiste en una caja de fundición con una ventana enrejada por la que se añade el combustible, que se eleva del suelo generalmente mediante unas patas y de cuya parte superior sale un caño de chimenea para expulsar el humo. Su nombre evoca a la salamandra mítica que, según se creía, podía vivir en el fuego.

Ventajas y desventajas de las estufas salamandras

Pero al momento de irradiar, la estufa salamandra al igual que las chimeneas, no son efectivas, dado que aun metro de distancia, se puede percibir una temperatura ambiente más fría.

Este tipo de calefacción, más allá de la cantidad de leña que suelen insumir, consumen significativamente la cantidad de oxígeno que tenemos en el ambiente, por lo tanto de optar por alguno de ellos, debemos tener bien presente los sistemas de ventilación, y sobre todo si a la chimenea nos referimos, que deben ser construidas a la perfección por lo que una falla en las mismas además podría llenar nuestra casa de humo, y su construcción suele ser bastante compleja.

En un ambiente tradicional, la salamandra resulta práctica, ya que esta construida para este tipo de funcionalidad, y una vez que la misma está caliente no es necesario seguir alimentándola con leña, pero si bien el hierro es un excelente transmisor de calor, no lo suele conservar durante mucho tiempo en su interior, como lo hacen los ladrillos refractarios utilizados en las chimeneas. En las casas donde hay niños pequeños, no se recomienda este tipo de calefacción.

Como todos los métodos dependerán del gusto, y economía de quienes vayan a utilizarlo, pero estas dos opciones suelen ser las más decorativas por excelencia.