Los bebés recién nacidos y sus movimientos

bebé sorriendo

Debemos tener presente que llegadas las 8 semanas de gestación el bebé vive dentro del vientre materno moviendose a gusto y como le place, en un ambiente donde la gravedad casi es inexistente, cual si fuera un astronauta en medio del universo.

A medida que va creciendo, estos movimientos se ven más limitados, ya que comienza a haber menos líquido anmiótico, y requiere de mucho más esfuerzo dado su peso, para desplazarse. ¿Que es lo que sucede después una vez que sale de su cálido hábitat que lo alojó durante esos preciosos nueve meses?

Cuando llega al mundo, este pequeño bebé siente de golpe todo su peso, generalmente unos tres kilos, y desconoce por completo la fuerza de gravedad, ya que durante nueve meses se movía solo dentro de la barriga de su madre, lo que convierte sus movimientos en un verdadero reto de aprendizaje y crecimiento. Comienza a experimentar que no es tan fácil contornearse adoptando la posición fetal, y nos encontramos con esos movimientos de sacudidas que realiza en sus manitas y piernas, producto de su inmadurez, como ya hemos dicho en otra oportunidad, de sus sistema nervioso y muscular.

Si lo recostamos boca arriba podremos notar con facilidad como se estira, y despliega sus extremidades ante el leve roce del aire, sobre todo cuando lo mudamos de ropitas, provocando en sí un desequilibrio en los movimientos. Este gran esfuerzo que el bebé realizará durante los primeros meses de vida, para aprender a coordinar sus movimientos, depende del periodo de adaptación del sistema nervioso central, que con el crecer del tiempo, le permitirá levantar la cabeza y manejar equilibradamente el movimiento de sus extremidades.

Foto: Gracias a tiarescott