Alimentos esenciales durante el embarazo

Nutrientes esenciales en el embarazo

En el embarazo necesitamos energía suficiente, para nosotras y para nuestro bebé que crece día a día en nuestro interior. Esto se obtiene con una dieta de calidad y en cantidades adecuadas. Con esto no estamos diciendo que se debe comer por dos o intentar comer más, sino que debemos cambiar algunos hábitos alimentarios para proporcionarle al organismo nutrientes esenciales tanto para tu bebé como para ti.

No debe faltar calcio, ya que es fundamental para el desarrollo de los huesos y los dientes de tu bebé, el hierro, que se encuentra presente en la carne, el pescado, huevos y legumbres, que se hace indispensable para la formación de los glóbulos rojos, y los ácidos grasos omega 3  para un correcto desarrollo del sistema nervioso y del cerebro de tu pequeño hijo.

En tu dieta no deben faltar los siguientes nutrientes

  • Hidratos de carbono: Son la fuente fundamental de energía. Se recomienda consumir, azúcares de absorción lenta, cereales legumbres y frutas. El pan y las galletas ayudan al buen funcionamiento del intestino y contribuyen una fuente importante de energía (carbonohidratos) y fibra. Si los preferimos integrales. En este mismo grupo debemos incluir las pastas, el arroz, y las legumbres, ya que en cantidades moderada son un excelente complemento de vitaminas B.
  • Proteínas: En la gestación se debe incrementar el consumo de proteínas,casi un 50% , y se deben preferir las carnes rojas magras, pollo, y pescado, preferentemente preparados a la plancha o en el horno, evitando medios grasos.
  • Lácteos: Consumir los desnatados es lo mejor, si hay fortificados y vitaminados mucho mejor, ya que aportan un alto contenido en hierro y calcio. También se deben consumir quesos blandos untables y desnatados, se pueden utilizar en reemplazo de la manteca o la mayonesa, ya que estos poseen un alto contenido graso. No debemos olvidarnos del yogurt y de la leche cultivada que son excelentes opciones, para las colaciones de media mañana y media tarde o de postre.
  • Líquidos: Estos deben ser consumidos en abundancia, por lo menos dos litros diarios, para evitar la retención de los mismos, y se pueden incluir agua mineralizadas, zumos de frutas, frutas frescas, caldos de verduras etc, ya que aportan vitaminas y minerales.

No dudes en consultar con tu nutricionista cuales son las mejores cantidades que se adaptan a tus necesidades.