Cleptomanía, un mal que se confunde con robar

hombre comprando

A pesar de ser una enfermedad, mucha gente habla de la cleptomanía refiriéndose graciosamente, haciendo chistes y en tono de burla hacia la gente que la padece. Sin embargo éste es un problema muy serio que nada tiene de gracioso para aquellas personas que lo sufren.

En la psicología, este trastorno se asocia con la necesidad inconsciente de recuperar pérdidas que se remontan a la primera infancia, por lo tanto estas personas sin quererlo adoptan  el impulso de robar objetos que no necesitan y que seguramente jamás llegarán a utilizar.

Diferencias con un ladrón:

  • No todos los ladrones son cleptómanos. El robo ordinario es deliberado y está motivado por la utilidad del objeto o por su valor económico.
  • Algunas personas, especialmente los adolescentes suelen arriesgarse a robar como un acto de rebeldía. El cleptómano a diferencia del ladrón, no utiliza ni vende lo que ha robado, y nunca se ayuda de cómplices.
  • Acumula objetos robados en su hogar o en un escondite, sin usarlos y en ocasiones los devuelve clandestinamente.
  • Actúa por impulso súbito e irrefrenable. No calcula los riesgos, ni se guía por el valor del objeto, ni siquiera tiene preferencia por unos determinados bienes.
  • Puede llegar a robar un objeto insignificante como si fuese un gran objeto de  excesivo valor.

Se desconoce la causa precisa de la cleptomanía. A menudo suele ocurrir junto con otros trastornos psicológicos como: depresión, ansiedad, abuso de substancias (alcohol y drogas), desórdenes alimenticios (anorexia y bulimia) y trastornos específicos como los que ejercen control sobre los impulsos.

Con la ayuda de un buen terapeuta, se puede ayudar a la persona que padece cleptomanía, no dude en consultar.

Foto: Gracias a DerrickT