Abdomen prominente y el problema con los lácteos

Son muchas las personas que a pesar de mantener una dieta equilibrada y rica en nutrientes saludables no consiguen dejar de tener un abdomen prominente, esto puede deberse a que muchas veces existe una pequeña intolerancia a la leche y todos sus derivados.

Esta afección no provoca particularmente muchas desvariaciones, inconvenientes digestivos, pero si son suficientes para no absorber la lactosa y hacer que ésta fermente en el tubo digestivo, provocando hinchazón abdominal, aún unas cuantas horas de haber consumido un alimento de estas características.

¿Como reconocerlo? Muy simple, ingiere un vaso de leche o de algún otro lácteo a la hora de la cena, y observa si a la mañana siguiente te levantas con el vientre hinchado, de ser así puedes sospechar que existe cierta intolerancia a la lactosa y es conveniente que consultes con tu médico.

Por una pequeña intolerancia no os recomendarán que dejéis de consumir lácteos, en esos casos es conveniente sustituir la leche por yogur, que ya tiene la lactosa digerida, y evitar aquellos alimentos que poseen glutamato monosódico, edulcorantes artificiales y alimentos con lactosa, en estos casos para asegurarnos la ingesta diaria de calcio, es necesario incorporarlo de otros alimentos ricos en este mineral, como pueden ser las cebollas, el brócoli, legumbres, frutos secos, pescados como el salmón, etc. ya que también se ha comprobado que la falta de calcio puede provocar un abdomen prominente.