Psicología,Trastorno límite de la personalidad

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A medida que pasan los años, vamos adquiriendo rasgos y patrones de comportamientos que responden al medio en que nos movemos cotidianamente y van formando nuestra personalidad, ¿Pero cuándo estos rasgos se transforman en patológicos y necesitamos ayuda? Conocer alguno de ellos puede ayudarnos a corregir nuestras actitudes o solicitar ayuda profesional en caso que sea necesario.

El trastorno límite de la personalidad, presenta un patrón general de inestabilidad en sus relaciones interpersonales, la autoimagen, la efectividad, y una notable impulsividad que comienzan al principio de la edad adulta que se van dando en diversos contextos como los que describimos más abajo.

  • Realiza esfuerzos frenéticos por evitar un abandono, imaginario o real.
  • Entabla relaciones intensas e inestables, que pasan de la idealización a la devaluación.
  • Sufre una notable alteración de la identidad o sentido de si mismo.
  • Tiende a actuar de manera impulsiva sin importarle las consecuencias.
  • Tiene comportamientos suicidas o de automutilación.
  • Es inestable emocionalmente.
  • Padece alteraciones constantes en su estado de ánimo.
  • Tiene sentimientos crónicos de vacío y aburrimiento.
  • Presenta dificultades para controlar la ira.

Este tipo de patologías psíquicas, además nos permite ver en las personas que  poseen manifestaciones, explosivas al recibir críticas o al ser frustrados en sus actos impulsivos, y suelen consumir sustancias, psicoactivas como mecanismo de huida.

¿Conoce a alguien que presente estos síntomas? No dude en brindarle ayuda, y consultar con el especialista de su confianza.

Foto: pop-eye