Cómo siente y piensa nuestro bebé

Manera de pensar del bebé

Los padres sabemos muy bien que nuestro comportamiento afecta directamente a nuestro bebé, si nos reímos el se reirá, si lo alagamos el manifiesta su satisfacción, si lo reñimos porque se está portando mal él se pone triste. Los padres somos el centro de atención de nuestros hijos.

Formas de sentir y pensar del bebé

Investigaciones han demostrado que durante los tres primeros años de vida el cerebro del niño crece y se desarrolla significativamente y durante esta etapa se establecen los patrones básicos de pensamiento y respuesta. Esto significa que como padres tenemos la oportunidad especial de ayudar a nuestros hijos a desarrollarse adecuadamente y a madurar social, emocional, y físicamente ya que los primeros años marcan toda su vida.

Durante años erróneamente se creyó que el cerebro del bebé recién nacido era una réplica del de sus padres, así es que se sostenía que si la madre era buena en matemáticas su hijo seguramente también lo sería, heredando los talentos de sus padres; aunque la genética tiene su papel a la hora de determinar las habilidades y destrezas de un niño, investigaciones realizadas recientemente subrayan que el ambiente en el que se desarrolla desempeña un papel igual de importante. La neurociencia en los últimos años ha manifestado que las experiencias que llenan los primeros días, meses y años de un bebé tiene un impacto sobre el desarrollo de su cerebro y repercute por el resto de su vida.

Para ello nuestro bebé necesita: Sentirse especial, querido y valorado, sentirse seguro de si mismo y del entorno, crecer en un ambiente predecible, necesita que sus padres lo guíen, en un equilibrio constante entre la libertad, la disciplina y los límites a los cuales atenerse, donde existan diferentes lugares, juegos, exploración, libros, música y juguetes apropiados, para aprender con el ejemplo.