Amor inconcidional, la autoestima del bebé

Alta autoestima en bebés

Los bebés necesitan saber que sus padres los amarán siempre como son, más adelante cuando crezcan, deben sentir que uno no decide amarlos por sus logros ni tampoco porque se portan bien o mal, o simplemente porque hacen todo lo que sus padres quieren, toda edad tiene sus propios logros y es importante respetar el crecimiento de cada hijo, ayudándolo a alcanzar sus objetivos personales desde que nace, y durante todo el camino de su vida.

Los bebés y su autoestima

El bebé desde que está en el vientre materno percibe las emociones de la madre, si lo quiere y espera con ganas. Cuando los sentimientos son de rechazo, de odio o de fastidio, es bueno que la madre los elabore, los exprese, los hable con su pareja, con el médico o con su psicólogo. El miedo y la angustia son normales en el embarazo y no debe sentirse condicionada por ello.

El afecto en los primeros años de vida de un bebé es fundamental, para amarse a sí mismo, para sentirse seguro y bien con el mismo, nuestro bebé siente el amor que le brindamos cuando lo alzamos en brazos, lo mimamos, lo cuidamos, lo atendemos, lo alimentamos, igual que cuando lo bañamos y cambiamos, además de cuando respetamos sus horas de sueño. El momento de la alimentación ya sea tomando el pecho o el biberón genera vínculos afectivos muy fuertes que perduran a lo largo de toda su vida.

Él aprende a confiar en su familia y se siente amado cuando se atiende su llanto. En estos momentos llorar es el único lenguaje que conoce y es la forma de expresar sus emociones; atenderlo significa para él que lo están escuchando.

Necesita que lo dejen mirar, tocar, escuchar, conocer, jugar con agua, explorar y balbucear. Así aprende a conocerse a sí mismo y despliega sus potenciales. El tono de voz le permitirá percibir el estado afectivo del adulto y podrá identificar de quién proviene, aunque todavía no entienda las palabras o su significado. Los bebés reciben el sentimiento que la persona le transmite con su voz.

Amarlos es fundamental para que nuestros bebés desarrollen una autoestima saludable, que les permitirá sentirse seguros en el mundo y enfrentar situaciones adversas cuando crezca, amándose y cuidándose a si mismos.