Cómo elegir correctamente un buen chupete

Elegir un buen chupete

Los chupetes mal diseñados pueden hacer que el niño se atragante con una pieza suelta, por lo que a la hora de adquirir uno en el mercado debemos garantizar que sea seguro para nuestro bebé.

Normas que debe cumplir un buen chupete

  • Elija chupetes que no puedan desmontarse, los que estén hechos con una sola pieza de plástico son particularmente seguros. Si tiene dudas al respecto, pida consejos a su pediatra.
  • La pieza redonda de plástico que separa la tetina del asa de seguridad debe tener por lo menos 1 1/2  pulgadas de diámetro, para que el bebé no se pueda meter el chupete entero en la boca. Así mismo, debe ser de plástico duro y tener agujeros para la ventilación.
  • El chupete y su cadenita deben estar exentos de puntas o bordes cortantes, y no pueden tener partes desmontables ni llevar pegatinas ni etiquetas.
  • La tetina debe medir un máximo de 33 mm y no puede contener ningún elemento en su interior.
  • El disco que sujeta la tetina tiene que ser lo suficientemente grande como para que el niño no pueda tragárselo y disponer, al menos de 2 orificios para facilitar el paso de aire y evitar problemas en caso de quede todas formas, el niño llegase a tragárselo.
  • La cadenita del chupete no puede ser más larga de 220 mm, para evitar el riesgo de estrangulamiento.
  • Los chupetes se estropean con el paso del tiempo. Revíselos periódicamente para comprobar si la goma está descolorida o desgastada. Si es así, reemplazo.

Muchos pediatras no recomiendan el uso de chupetes, debe consultarlo siempre con él a la hora de tomar la decisión de otorgarle uno a su bebé.

Las tetinas de los chupetes se fabrican con silicona o látex. Elegir una de ellas dependerá de las preferencias del bebé. Generalmente se recomienda la silicona al menos para los primeros meses ya que no absorbe sabores ni olores y no se deforma con el paso del tiempo. Para los niños con alergia al látex, por supuesto, son la única opción. La tetina de látex suele recomendarse cuando al niño ya le han salido los dientes, porque es un material más resistente a los mordiscos, suave, flexible y produce una sensación de succión muy natural.