Incremento de cesáreas según la clase social

El nacimiento de un bebé es, sin dudas un acontecimiento fundamental en la vida de cualquier persona. Aunque este milagro de la vida continúa pareciendo inexplicable, la naturaleza es sabia y prepara durante nueve meses el cuerpo de la mujer para la instancia del parto. Algunas complicaciones o ciertos riesgos en la salud materna o del bebé que está por venir, abren camino para que la ciencia médica intervenga y ayude, mediante una intervención quirúrgica, a un nacimiento exitoso.

Sin embargo, muchas de las cesáreas en España son injustificadas, especialmente en el fragmento de las mujeres con un estatus social más elevado. Así lo informa un estudio, llevado a cabo en Escocia, sobre el aumento de estas intervenciones en los países desarrollados.

El informe revela que aquellas mujeres de clase social alta presentan un 35 por ciento más de posibilidades de tener un parto por cesárea selectiva, que aquellas que se encuentran en la capa social más baja.

En España, las estadísticas indican que muchas mujeres elegirían un parto por cesárea si pudieran, basadas en el mito de la disminución del sufrimiento para ellas y el bebé, en contraposición del parto vaginal, ignorando que en este tipo de intervenciones el riesgo de mortalidad de la madre se multiplica por siete.

Las cifras señalan al mismo tiempo un aumento de casi el 14 por ciento de las cesáreas en centros privados, en comparación con la atención en hospitales públicos.

En los últimos años, muchos países han intentado, por medio de legislación y de difusión masiva, informar acerca del concepto de parto respetado, un concepto que trata de devolverle al parto natural sus propios tiempos y sus características esenciales, reservando sólo para casos necesarios la medicalización de los mismos, es decir, aquellos en los que la intervención quirúrgica permite salvar vidas.