Desarrollo cognoscitivo del bebé de 8 meses

Desarrollo cognoscitivo del bebé

Cuando el bebé llega a los 8 meses es un niño completamente despierto, y que todo le resulta un mundo que quiere descubrir, comienza a valerse por sí mismo, explorando objetos de diversos modos, agitándoles, golpeándolos, tirándolos o simplemente dejándolos caer. Le resulta atractivo encontrar objetos escondidos, y suele hacerlo con mucha facilidad, puede mirar correctamente una imagen cuando uno se la señala entre otras cosas.

Cómo se va desarrollando el bebé

También comienza a expresarse, pronunciando sílabas separadas o pequeñas palabras, como tata, mama, dada, y se dedica a observar a su alrededor para practicar la comunicación, imitando nuestros gestos. Sus manitos ya han adquirido algo de fuerza y coordinación en sus movimientos, por lo que toma correctamente los objetos como el vaso para beber, un peine o cepillo, para peinarse, y seguramente si usted es afecto a la música haya aprendido a colocarse por si solos los auriculares y disfrutar del ritmo de lo que escucha.

Si bien todo esto resulta increíble en cuanto al desarrollo del niño, su atención todavía es muy limitada, por lo que pronto se aburre de lo que está haciendo y cambia de actividad, pasa de 3 a 5 minutos jugando con un juguete y al instante que ve otro, allá va detrás de un nuevo desafío.

Al rededor de los 12 meses el niño podrá pararse por sí solo, pero la mayor parte del tiempo solo será un cuerpecito en movimiento en busca de nuevas experiencias y descubrimientos y muchas otras necesitará de su ayuda para ello. De todos modos es una etapa en la que el niño se divertirá mucho de jugar con los objetos domésticos, así que no se extrañe verlo jugando con la caja de cereales, o con aquello que usted usa en la cocina, siempre debe tener cuidado de que no sean cosas que puedan lastimarlos, pero estos objetos los disfruta más que aquellos juguetes carísimos que los fabricantes crean para los niños de esta edad. No se asombre cuando lo vea curioseando que hay en los cajones, vaciando la papelera, o revisando los muebles.

Todo estos experimentos que realiza con lo que encuentra a su paso ahora que ha comenzado a moverse, forman parte de esta bella etapa de crecimiento en la que los padres responsablemente debemos participar y ayudarlo.