Hábitos a adoptar luego de la cesárea

La cesárea es una operación quirúrgica, y como tal necesita de ciertos cuidados posteriores una vez que ha nacido nuestro bebé.

Ten presente cuando te levantes de la cama que lo mejor es ponerte de costado y luego apoyarte en el codo, lentamente para luego incorporarte, de esta manera estarás realizando menor esfuerzo y no tirarán los puntos que recién te han realizado para sacar a tu bebé. Por otro lado al momento de toser o estornudar, conviene que te sujetes la herida con las manos, situando los pulgares por encima de la cicatriz y el resto de los dedos por debajo.

Al sentarte o colocarte de pie, debes flexionar suavemente el cuerpo hacia adelante, y luego doblar las rodillas protegiendo tu abdomen con las dos manos. De esta manera y hasta que te recuperes, poco a poco podrás ir incorporándote como lo hacías antes, y te sentirás más cómoda y segura.

En cuanto al momento de cambiar a tu bebé, lo ideal es usar una mesa alta, pero si no te queda otra opción que cambiarlo sobre la cama, lo mejor es que te sientes frente a él, y evites girar la cintura. Cuando tengas que volver a acostarlo en su cunita, arquea un poco la espalda manteniendo el bebé pegado al pecho, flexiona un poco las rodillas y colócalo en su camita, estirando los brazos lo que te sea posible.

No dudes en pedir ayuda de ser necesario, en esta oportunidad, es bueno hacer participar al padre, en aquellas tareas que te sean difíciles de realizar, al menos hasta que te recuperes.