¿Qué es la ingurgitación mamaria?

La ingurgitación mamaria, es un problema que suele aparecer alrededor del 3 o 4 día luego de nacido el bebé, es frecuente y responde a una inflamación importante en las dos mamas.

Produce dolor, enrojecimiento, y se debe a que la leche queda retenida dentro del pecho y fluye con muchísima dificultad, y como el pecho se encuentra muy duro el bebé no puede agarrarse bien de la aréola, lo que hace que se empeore más el cuadro ya que el pecho no se vacía.

Se produce debido a que los primeros días de la lactancia hay un desequilibrio entre los horarios de la madre y el bebé, ya que el cuerpo de la misma no sabe cuando el niño se siente con hambre, ni sabe cuanta leche debe fabricar para alimentar al pequeño, por lo tanto muchas veces produce de más.

Es muy importante prevenir que el pecho pase mucho tiempo sin vaciarse, por lo tanto hay que permitirle al bebé que se prenda al pecho las veces que lo demande, los primeros días no es recomendable utilizar el sacaleches, ya que estimula la producción de leche, y evitar aquellos sacaleches eléctricos, que estimulan mucho más.

Para mejorar los síntomas, es mejor masajear el seno y retirar pequeñas cantidades de leche, para que se ablande, y paso seguido colocar el bebé para amamantar, podemos aplicar calor en el seno, para que la leche fluya con mayor facilidad, es muy efectivo darse una ducha con agua caliente en estos casos antes de amamantar, y si notamos las mamas muy llenas y adoloridas, entre toma y toma podemos colocarnos frío con cualquier objeto que hayamos mantenido un buen rato en refrigeración.

Foto: Gracias a benklocek