Sensibilidad en la piel afecta a todos

Piel Seca

Incluso si solías tener una piel que lucía y se sentía bien sin importar a lo que la pudieras poner a prueba como los climas difíciles, cremas con ingredientes no muy buenos y hasta camas bronceadoras; a medida que el tiempo pasa todo cambia, hasta la piel.

La realidad es que en algún punto de la vida todos sufrimos de enrojecimiento, picazón, descamaciones y punzadas en la piel, cosas que no son para nada cómodas y tampoco hace que nos veamos muy bien. La verdad es que la sensibilidad, que afecta al 56 por ciento de la población y a tanto a hombres como a mujeres, se incrementa con la edad.

La piel se vuelve, en promedio, diez por ciento más seca cada década después de los veinte años, según dicen los expertos. Y la sequedad con la sensibilidad están íntimamente ligadas, porque las células que forman la parte más externa de nuestra piel forman una barrera por los dos lados, manteniendo la humedad adentro y todo lo que la pueda afectar afuera.

Consejos para cuidar la piel

El equilibrio justo de la higiene: Para que la limpieza sea realmente efectiva, es recomendable elegir una loción que no tenga demasiados agregados, ya que algunos componentes podrían lograr que la piel pierda lípidos y agua y se reseque. Éste es el caso de los productos que contienen sustancias tensioactivas.

Humectar, a la noche: Después de la limpieza, aplicar una loción o crema humectante, según el tipo de piel. La Academia Americana de Dermatología recomienda usar para la noche algún producto que contenga retinol, péptidos o factores de crecimiento, para reparar los tejidos.

Lavarse, por la mañana: Al comenzar el día, es necesario volver a limpiar la piel, para retirar las toxinas y la grasa eliminadas mientras dormimos. “Por la mañana, sólo necesitamos lavarnos con agua. No hay que excederse con la limpieza; si no, se corre el riesgo de quitar la capa lipídica natural de la piel”, agrega la Dra. Raquel Coronel.

Protector solar, antes de salir: Con la piel limpia y humectada, ya estamos casi listas para salir. Sólo falta un detalle: la protección solar. Aunque uno no se va vaya a tirar al sol, basta caminas unas cuadras o pararse en el patio a tender la ropa para que el sol nos queme la piel y deje manchas, además de correr el riesgo de contraer cáncer de piel. Elegir factor de protección 30, para arriba.

Entre menos humedad retenga  nuestra piel, más débil será esa barrera de células y más elementos irritantes lograrán entrar. Y tampoco ayuda, que a medida que nos volvemos mayores, vamos agregando más ingredientes al cuidado de nuestra piel. Y el asunto es que uno o varios de estos ingredientes pueden empeorar la irritabilidad de ese órgano de nuestro cuerpo.

Foto: quinn.anya