
Un recuerdo que nunca puede faltar y que hará que los mejores momentos de los novios perduren en el tiempo, son las fotografías, y los videos ya que los mismos cubren visual y gráficamente esos detalles y recuerdos que siempre estarán disponibles para cuando se los quiera revivir.
Antes el tema de las fotografías era algo muy costoso, pero gracias a los avances de la tecnología, hoy se pueden cubrir fácilmente estas necesidades, gracias a las cámaras digitales y los videos en alta definición.
En encargado de tomar las fotos en una boda, debe recordar que tiene que captar los momentos principales y hacer que las fotos con el soólo hecho de verlas cuando pase el tiempo traigan nuevamente a la memoria lo que se ha vivido en ese instante. Esto resulta fundamental, por eso siempre debemos conversar con él de antemano, y recordarle que no sólo deseamos las tradicionales fotos de boda, con los novios recorriendo cada mesa, en la mesa principal, la entrada, sino que también debe captar esos momentos únicos de complicidad entre los novios, risas, y situaciones anecdóticas que de seguro no volverán a repetirse.
Antes de decidir por un fotógrafo se debe entrevistar a varios para luego elegir aquel que mejor se adapte a los novios, y luego comentarle como debe proceder durante toda la boda. Se pueden elegir fotos en diferentes colores, blanco y negro, sepia, que aportan un toque muy romántico y distinguido, además de estar muy de moda.
Las fotografías de la ceremonia religiosa, muchas veces deben adaptarse a lo preestablecido por el lugar, ya que muchas iglesias tienen un fotógrafo oficial, al que luego hay que pagarles la comisión correspondiente por las fotos que tomaron. En cuanto a las fotos que se toman en determinados lugares y paseos que imponen los fotógrafos, siempre es mejor que ambos novios estén de acuerdo y ellos decidan el lugar donde prefieren ser fotografiados.
Una vez que se han tomado todas las fotografías de la boda, las mismas pueden solicitarse todas en un CD o DVD de formato digital y elegir aquellas que más se creen convenientes para hacer las impresiones ya que no siempre todas valen la pena, y de ésta forma se pueden enviar con facilidad a los invitados para que luego ellos si consideran puedan imprimir sus propias fotografías.
En cuanto al video, lo que podemos aportar es que las exigencias con el servicio deben ser exactamente iguales que con el fotógrafo, por lo tanto se deben evitar aquellos que ofrecen siempre lo mismo y dejar bien claras las pautas y conceptos para que luego las ediciones sean excelentes. Destacaremos que un buen video debe contar con excelente calidad musical, una increíble edición de los mejores momentos, con mucho humor y romanticismo, sin grabar solamente algunas secuencias, sino grabando toda la fiesta y luego ensamblando lo mejor.
Ambos son excelentes recuerdos para los novios, pero en el caso de tener que optar, las fotografías, aunque parezcan más tradicionales no deben faltar, en cambio el video es optativo.

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