Los rayos UVA y UVB, cómo influyen en nuestra vista

Muchas personas no toman en cuenta que la exposición prolongada frente a los rayos solares, UVA y UVB, son perjudiciales, y se acumulan a lo largo de toda la vida de cada persona.

Estos rayos pueden contribuir muchas veces al desarrollo de trastornos visuales o enfermedades oculares, relacionadas con el paso de los años, incluyendo la catarata, la degeneración macular, que son las principales causas de ceguera en aquellas personas que superan los 60 años.

Por eso nos cabe destacar que desde temprana edad es necesario cuidar la vista, sobre todo en los más pequeños, ya que debe ser bastante más rigurosa que en las personas adultas, ya que ellos reciben tres veces más radiación solar UV anual.

También se debe tener en cuenta que el sistema ocular de los pequeños se puede dañar, afectando su rendimiento escolar y social, falta de atención, falta de concentración y la mala conducta pueden ser algunas de las consecuencias derivadas de una visión muchas veces reducidas por los rayos del sol.

En el caso de aquellos niños que utilizan anteojos recetados, los lentes fotosensibles son una excelente opción para garantizar una buena visión en diferentes ambientes, con una verdadera y constante protección de las radiaciones ultravioletas e inclusive de traumas oculares ya que los mismos se realizan con materiales resistentes.

No deje de consultar con su oculista de confianza.