Qué es la esteatosis hepática

esteatosis hepatica

La esteatosis hepática, popularmente conocida como hígado graso, consiste en una acumulación de triglicéridos en el hígado. El órgano aumenta de tamaño y aparecen gotas de grasa dispersas por todo el tejido hepático, que pueden verse a simple vista.

Las personas que consumen demasiado alcohol pueden padecerla, pero podemos prevenirla desde una alimentación sana y con algunos cuidados naturales.

La principal causa del hígado graso es la ingesta de alcohol excesivo, pero puede darse en otras situaciones y es denominado «hígado graso no alcohólico». Generalmente se manifiesta mediante fatiga crónica, dolor en la parte superior derecha del abdomen, malestar generalizado y sensación de pesadez después de las comidas, aunque muchos de los pacientes que lo padecen a veces no presentan ninguna sintomatología.

Además de estar directamente relacionada con el alcohol, esta enfermedad se relaciona con la obesidad y los altos niveles de colesterol y triglicéridos. La mayor incidencia de diabetes de tipo II también favorece al desarrollo de esta enfermedad por el gran desequilibrio metabólico que provoca.

Es importante mantener el hígado sano, ya que nos ayuda a limpiar el organismo de drogas, hormonas y otras sustancias químicas, que podrían dañar nuestro cuerpo, actúa como filtro de tóxinas entre el intestino delgado y el resto del cuerpo. Colabora para utilizar los nutrientes que ingerimos en los alimentos, mantiene el equilibrio de la glucosa, proteínas, grasas, colesterol, hormonas, y vitaminas en el cuerpo. Por otro lado produce bilis, una sustancia necesaria para digerir las grasas.

Sintomas de hígado graso

  • Dolor abdominal.
  • Vómitos.
  • Pérdida de apetito.
  • Diarrea.
  • Pérdida de peso.
  • Somnolencia.
  • Astenia.

Sin embargo, hasta en un 30% de los casos, el paciente se encuentra totalmente asintomático. En estos casos, la esteatosis hepática se descubre gracias a algún análisis casual solicitado por el médico de cabecera, o por cualquier otra consulta. En los casos en los que la causa sea el alcoholismo, el enfermo despide un intenso olor a etanol y puede presentar rojez facial y ocular, excitación, temblor o, incluso, una intoxicación etílica evidente

Dos recomendaciones básicas para combatir esta enfermedad, reducir el alcohol y cuidar la alimentación. Ya que al disminuir el peso y la ingesta alcohólica el tiempo hace que se reduzca el tamaño del hígado junto con la cantidad de grasa y las anomalías asociadas con ésta enfermedad.

La mejor forma de prevenir el hígado graso, es evitar los factores de riesgo que propician su aparición, modificando el estilo de vida en aquellos casos en que sea preciso

Foto: Napoleón