Consejos para elegir el color de la cocina

Cómo elegir el color de la cocina

Al momento de elegir el color de la cocina, lo primero que debemos tener en cuenta es que es el lugar  más concurrido de la casa, es un centro para reuniones en familia, un sitio donde convives con los amigos mientras preparan una cena e incluso el lugar donde tus hijos hacen la tarea mientras cocinas, por eso es de suma importancia que le dediques un poco de tiempo y elijas el color ideal.

Cómo elegir el color de la cocina

Colores llamativos

La moda de hoy impone colores fuertes, bien potentes, y muy personales, tanto en las paredes, como en el diseño de sus muebles. Los tonos ácidos, cítricos, combinados en varios planos producen visualmente un efecto de mayor profundidad, y muchas veces hasta dan sensación que estamos viendo un verdadero paisaje.

Cómo elegir el color de la cocina

Extendiendo el colorido por el resto de la casa, el verde wasabi, junto al rosa pop, llena de vitalidad cualquier ambiente, y si los combinamos con mobiliarios de color naranja mango, denotan una fuerte personalidad en una cocina moderna.

Colores claros y oscuros

Si la cocina es pequeña, los colores claros van a darnos mayor amplitud, si es grande podremos jugar con tonos más oscuros y arriesgar un poco más. También debemos pensar en la claridad que las ventanas dejan pasar a la estancia.

Los colores claros van a hacer que la luz natural rebote, consiguiendo más luminosidad, algo que puede ser importante si pasamos mucho tiempo cocinando.

Cómo elegir el color de la cocina

Los colores oscuros van darnos una sensación mayor de intimidad y de recogimiento. Pero absorberán la luz y será necesario acudir a la iluminación artificial, lo que aumentará nuestro consumo eléctrico.

Mayor iluminación

Por el contrario si lo que buscamos es dar luz, y claridad en nuestra cocina, tendremos que utilizar colores claros, en tonos pastel que refresquen el ambiente, como rosas pálidos, lavandas u ocres, lo importante es que sean colores que contengan suficiente base de blanco y un pequeño tono de color. De esta manera la cocina se verá amplia y luminosa en el impacto visual cuando ingrese en ella.

Combinar, lo más difícil.

Pero, claro,  a la hora de elegir los colores hay que pensar en los de paredes, suelos, armarios, encimeras, etc.… Combinar es más complicado. Podemos buscar fuertes contrastes o que exista una continuidad entre las diferentes tonalidades.

Lo mejor que podemos hacer es fijarnos en las cocinas en las que estamos, en casa de amigos o familiares. Imaginarnos allí desayunando cada mañana o cocinando cada día. Hay que pensar en lo colores a largo plazo, para evitar elecciones precipitadas que hagan que nos cansemos rápido de los colores elegidos.