Fuentes de agua para interiores

Cómo decorar con fuentes de agua en el interior

En la antigua Arabia las casas más lujosas y espectaculares solían tener fuentes en las áreas interiores y exteriores. Además de funcionar como elementos decorativos, los habitantes de aquellas viviendas se valían de las fuentes para relajarse con el armonioso sonido del agua.

Actualmente podemos hacer lo mismo que los antiguos árabes, pues tener una fuente dentro de nuestra casa es mucho más sencillo y existen muchas opciones en el mercado.

No son muchas las casas que, durante su etapa de construcción y decoración, tuvieron la fortuna de contar con una fuente, en el jardín o en los espacios interiores.

Una fuente decorativa también puede ser una obra de arte que además de funcional, estimula los sentidos,  contribuyen al equilibrio de las cargas iónicas del aire, que influyen en nuestro estado de ánimo, y dan la sensación de que el ambiente está más fresco y el aire más límpido.

Decorar con fuentes de agua

Dónde colocar las fuentes de agua

Las fuentes decorativas de interior pueden ser incorporadas en su diseño interior o, por ejemplo su oficina por su belleza y elegancia. Las fuentes decorativas pueden tener su lugar en:

  • Dentro de la casa para crear una fuente de entretenimiento para usted y sus amigos. Ya sea en el área del comedor o en el salón.
  • Una sala de estar para equilibrar su diseño y llenar el espacio.
  • Su oficina o sala de espera para entretener a sus invitados.

Tipos de fuentes de agua

Existen fuentes de piso, con diseños verticales, que confieren un efecto de altura a las estancias y que cuentan incluso con sistemas de iluminación. El espacio disponible en sala y comedor será el punto de partida para elegir alguna de ellas.

Cómo decorar con fuentes de agua en el interior

Consejos

Grandes cascadas están especialmente diseñadas para distraer y decorar pero no cumplen con este primer objetivo ,sino que ayudan a eliminar posibles molestos ruidos ambientales como el tráfico,motores, etc.

Las fuentes en el recibidor o el centro del salón dan un toque de elegancia y frescura, pero implican un lujo costoso y difícil de instalar. Sin embargo, es posible adquirir e instalar fuentes más pequeñas para crear un efecto parecido al que se consigue con las grandes, aunque a menor escala.

Las opciones van de las pequeñas fuentes, que pueden colocarse sobre una mesa, un escritorio o un aparador, hasta aquéllas que van empotradas en la pared.