Tratamiento de la fibrosis quística en niños

Aunque la fibrosis quística es una condición genética que no es muy común entre los niños, en caso de que tu hijo llegue a tenerla debes saber cuales son los pasos a seguir. Para saber si el niño tiene o no la enfermedad se utiliza un test de sudor en el que se le pone, de forma indolora, una droga en el brazo que lo haga sudar. Ese sudor es absorbido por un filtro de papel y es estudiado en su contenido de cloruro y sodio.

Si después de los exámenes que confirman el primer test, como son unas radiografías del pecho y exámenes genéticos, afirman que tu hijo tiene esta enfermedad, tendrá que inmediatamente estar bajo cuidado médico. Este se ofrece mejor en centros especializados de la enfermedad en donde un grupo de expertos te podrán a ayudar a cuidar de la enfermedad de tu hijo.

Una buena cantidad de niños con esta enfermedad pueden ser tratados por fuera de un centro médico, pero frecuentemente tienen que ver a sus doctores para que sea seguro que están recibiendo el tratamiento adecuado. En cada una de estas visitas, el doctor le tomará una muestra de mocos o saliva para determinar los gérmenes que causan las infecciones pulmonares.

También lo más probable es que siempre esté bajo medicación, entre las que se encuentran aquellas que ayudan a expulsar las mucosidades que obstruyen los pulmones, los antibióticos para tratar las infecciones y algunas otras que reducen las inflamaciones que pueden causar daños permanentes en el pulmón. Ten en cuenta que para cada niño se utiliza una mezcla de medicamentos y terapias diferentes, por lo que se necesita que tu como padre o madre mires la forma en que tu hijo responde a diferentes medicamentos.