Terrores nocturnos en niños de 3 años

A partir de cierta etapa sobre todo cuando los niños llegan a los 3 o 4 años, es muy normal que los niños comiencen a padecer de temores nocturnos y pesadillas, se despierta a media noche asustados, corren a la cama de sus padres y allí ni bien se acuestan se quedan profundamente dormidos.

El que se pasen a la cama grande sucede porque en ese sitio se sienten sumamente protegidos, la cama de papá y mamá, suele ser el mejor refugio, pero nosotros como padres debemos dejarle en claro que él debe construir su propio refugio, y superar estos temores.

Es natural que en esta etapa comiencen a sentir miedo a la oscuridad, que nos despierten nos pidan que prendamos la luz y que luego los acompañemos al baño. Debemos acceder a ese pedido, pero luego generalmente nos encontramos con que no quiere volver a dormirse solo. Es allí donde debemos recurrir a nuestra imaginación para hacerle entender que esos «fantasmas» no existen y que de la misma forma que aparecieron, van a desaparecer.

La cama de los padres no debe ser un lugar negociable, con esto no queremos decir que el niño no puede compartir tiempo con nosotros allí, pero si debe quedar claro que si se llega a dormir junto a nosotros, luego debe volver a su cama. Poco a poco tiene que aprender a dormir solo.