Embarazo y el exceso de transpiración

Durante el embarazo el metabolismo basal aumenta alrededor de un 20%, por lo que la futura madre transpira más y siente calor, y mucho más cuando se atraviesa el embarazo durante el verano.

Es conveniente llevar siempre ropa holgada de tejidos naturales que transpiren como lo son el algodón o el lino y siempre de colores claros que reflejan la luz del sol, mientras más aire haya entre la piel y la ropa será mucho mejor.

Si la futura madre practica actividad física, es mejor que sea al aire libre y en las primeras horas de la mañana, o en las últimas horas de la tarde, para no sentir demasiado cansancio y padecer de calor, si lo hace en un gimnasio es mejor que el mismo tenga aire acondicionado.

El embarazo es una buena excusa para tomarnos nuestro tiempo, hay que olvidarnos con facilidad de los apuros y las situaciones estresantes, y de esa forma se evitan los acaloramientos y el exceso de sudor.

También hay que tener en cuenta que esa madre que transpira mucho debe recuperar agua en su organismo, por lo tanto es mejor que siempre la acompañe una botella de agua, y que evite comidas copiosas y abundantes, ya que las mismas sobrecargan el organismo y lo hacen trabajar mucho más.